Lo que la gente dice, medido y con la ficha técnica delante.
Encuestas conducidas por una IA que pregunta, escucha y repregunta. Con la metodología publicada, el antifraude declarado y el nombre de quien las paga siempre a la vista.
Encuestas activas
Cinco minutos. Puedes responder escribiendo o hablando.
Dos caminos hacia la misma encuesta
Si la encargas
Se la pides a Maarifa hablando: «quiero saber qué opina Meru sobre el agua». La IA repregunta hasta entender el objetivo, redacta el cuestionario y marca las preguntas que inducen la respuesta.
Una persona revisa antes de que salga. Si no pasa la revisión, no se cobra nada — el pago va después del visto bueno, no antes.
Recibes los porcentajes, lo que la gente contó con sus palabras y el contraste con lo que ya se escucha en radio, prensa y redes.
Si la respondes
Diez preguntas cortas. Por el móvil marcando un código, por mensaje, por teléfono o aquí mismo.
Al terminar recibes saldo en tu número. La sesión te cuesta unos chelines y la recompensa cubre bastante más: contestar no debería salirte caro.
Puedes hablar en vez de escribir. Y puedes parar cuando quieras.
Por qué los números aguantan una pregunta incómoda
Todos contestan lo mismo
El bloque que produce los porcentajes es idéntico para cada persona: mismas preguntas, mismo orden, mismas opciones. Si a unos se les pregunta una cosa y a otros otra, no hay nada que sumar.
Y luego la IA profundiza
Después puede repreguntar sobre lo que acabas de decir, con un tope y siempre dentro del objetivo declarado. Eso da matices y citas — pero nunca entra en los porcentajes. Va aparte y se marca como tal.
Muestra invitada y muestra abierta
Las respuestas de gente invitada por cuota de condado y ward se cuentan por separado de las que llegan desde esta página. Quien entra por su cuenta se elige a sí mismo, y eso se declara en vez de disimularse.
Nunca sobre intención de voto
La IA no pregunta a quién vas a votar ni lo deduce. Mide prioridades, preocupaciones y percepción de gestión.
Qué impide que alguien llene una encuesta
En una encuesta política con dinero detrás, alguien lo intentará. Esto es lo que hay puesto.
Se invita, no se abre del todo
La muestra que da los porcentajes responde con un código de un solo uso enviado a un número concreto. No basta con tener tarjetas SIM: hay que tener esas líneas.
La línea la verifica el operador
Por móvil el número no lo declara quien responde: lo confirma la red. Y en Kenia cada SIM se registra con documento verificado, así que una respuesta falsa cuesta una identidad, no un correo gratis.
El ritmo delata
Una persona tarda entre tres y quince segundos por pantalla, y varía. Un programa contesta en menos de uno y siempre igual. La regularidad canta más que la velocidad.
Responder hablando
Rellenar un formulario es barato para un programa; sostener una respuesta hablada y coherente sobre lo que se acaba de preguntar, no. Por eso la voz no es solo comodidad: es una barrera más.
Cupos por zona
Cerrado el cupo de un ward, no entran más respuestas de ahí. Es lo único que contiene el ataque que ningún programa detecta: pagar a gente real para que conteste lo que interesa.
Y se cuenta lo que se descartó
Cada resultado publicado dice cuántas respuestas se tiraron y por qué. Una encuesta sin descartes no es una encuesta limpia: es una que no miró.
Tu opinión política es dato sensible, y se trata como tal
Tu número no viaja con tu respuesta
Lo que sirve para frenar el fraude —el número, la celda de red, los tiempos— se guarda en un sitio distinto de lo que contestaste. Cerrada la encuesta, el puente entre los dos se rompe.
No se construye huella de voz
Reconocerte por la voz para cazar repetidores sería útil y convertiría esto en un fichero biométrico. No se hace: el número ya resuelve el duplicado.
Sin rastreadores
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Kenya Data Protection Act 2019
Consentimiento antes de preguntar, borrado a petición y retención con fecha de caducidad para todo lo que pueda identificarte.
Estamos en periodo electoral, y eso obliga
Quién paga, siempre delante
Cada encuesta publicada lleva el nombre de quien la encargó. Va en la tarjeta, antes de que respondas, no en la letra pequeña del informe.
Ficha técnica con cada resultado
Tamaño de muestra, margen de error, fechas de campo, canales y cómo se recogió — incluido que se recompensó a quien respondió.
Silencio antes de votar
No se publican resultados electorales el día de la elección ni los cinco anteriores. La regla está en el sistema, no en la buena memoria de nadie.
Encuestas cerradas
Con su ficha técnica y sus descartes.